Depresión en el Adulto Mayor: Tender puentes para su contención y ayuda es fundamental

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Esta patología es de origen multicausal -factores biológicos, psicológicos, sociales intervienen para hacer al paciente vulnerable de que se desarrolle.

La médica psiquiatra y gerontóloga jefa del servicio de Geronto-Psiquiatría del hospital Obarrio, Angelita Fernández, habló sobre depresión en el adulto mayor, cómo identificarla y buscar asistencia.

Al respecto, la profesional sostuvo que la depresión es una de las dos psicopatologías más frecuentes en los adultos mayores: “Muchas veces los síntomas que presentan se relacionan a estados de anergia, enlentecimiento, trastornos del sueño, falta de voluntad, interés y ganas de hacer las cosas más cotidianas, preocupación excesiva, alteraciones en el apetito -como su disminución- cefaleas, síntomas gastrointestinales y cognitivos -como los olvidos benignos-“, detalló a la vez que afirmó estas manifestaciones deben actuar como señales de alerta para el entorno del paciente.

La depresión en el adulto mayor es de origen multicausal -factores biológicos, psicológicos, sociales intervienen para hacer al paciente vulnerable de que se desarrolle esta enfermedad-. Los factores biológicos de la involución neuronal y vascular propia de la vejez, agregó la especialista, son una de las causas de mayor peso.

“Más allá de esto hay que aclarar que la depresión no es una enfermedad inherente a la vejez o al adulto mayor, puede presentarse en las distintas etapas de la vida, por eso es importante que sea diagnosticada y tratada precozmente, ya que la de comienzo tardío se asocia muchas veces a un grado de cronicidad, a algo que ya viene de etapas más tempranas de la vida o de cierta cronicidad”, sostuvo Fernández a la vez que insistió es prioritaria, ante la aparición de síntomas de alerta, la consulta precoz con un profesional de la salud mental.

Siguiendo esta línea, la referente advirtió que no siempre la depresión en el adulto mayor se presenta bajo un estado de melancolía, sino que se evidencia con cambios del sueño, con la pérdida de interés gradual por las cosas que quizás previamente le gustaba hacer a la persona, un apetito reducido, tendencia al aislamiento o al olvido de las cosas, con la posible presencia de ciertos síntomas somáticos que no responden a tratamientos clínicos.

“La depresión en esta población está también marcada y atravesada por los duelos y pérdidas de seres queridos y de capacidades que representan limitaciones originadas por enfermedades físicas, que despiertan en ellos sentimientos de inutilidad. Los cambios a nivel de la vida social y laboral también influyen, por eso es tan importante el rol de las familias, de la sociedad y del Estado para emprender acciones específicas de contención, sociabilización y recreación”, afirmó la profesional.

La paciencia, ponderó, ayuda a construir un puente, fundamental en estos casos: “En algún momento todos vamos a atravesar esa etapa de la vida, por eso es importante cuidarse desde joven, teniendo hábitos saludables, desde una alimentación adecuada, dormir 8 horas diarias, hacer actividad física, recibir tratamiento oportuno de las enfermedades clínicas -que son en la vejez las que vemos como limitaciones- entonces, si sabemos consultar precozmente, tratar a tiempo y tener siempre proyectos, no estar solamente enfocados en el trabajo, sino también realizar desde jóvenes otras actividades, cuando la jubilación nos atraviese podremos tener otras actividades a las que abocarnos relacionadas a la música, el arte y la religión, creando otros espacios”.

El hospital Obarrio ofrece atención de consultorios externos en la especialidad los días miércoles y jueves.