La Justicia local da certeza al primer juicio de un ex fiscal

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El juzgamiento de Albaca empieza en marzo La Sala I puso la fecha luego de un debate ríspido sobre la integración del tribunal. El ex fiscal rendirá cuentas por su desempeño en la investigación del caso “Lebbos”.

Hace 8 Hs




Por Irene Benito

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EN EL ESCRITORIO DE LOS IIMPUTADOS. Carlos Ramón Albaca, ex fiscal de Instrucción en lo Penal N°2, en la audiencia de orden de ayer ante la Sala I. la gaceta / foto de Analía Jaramillo

Ayer ocurrió algo que en algún momento parecía inalcanzable: la Justicia penal de esta capital definió que el primer juicio oral contra un ex fiscal de esa institución comience el 25 de marzo de 2020 a las 16. La decisión despejó la incertidumbre sobre el destino de este proceso abierto en 2014, luego de que Carlos Albaca fuera desplazado de la investigación del homicidio de Paulina Lebbos. El presidente de la Sala I de la Cámara Penal, Pedro Roldán Vázquez, anunció la fecha después de que el tribunal zanjara una disputa muy tensa sobre su integración, que terminó con la exclusión de la vocal Alicia Freidenberg y la incorporación de Stella Maris Arce (se informa por separado). En una audiencia de orden con abundantes roces, las partes ratificaron su voluntad de escarbar a fondo las condiciones del Ministerio Público Fiscal existente al tiempo del crimen de la joven, que sucedió en febrero de 2006.

Albaca está acusado de encubrir el delito: con su juzgamiento terminará la primera serie de causas iniciadas a propósito de la tragedia de Lebbos, que derivó en las condenas de personal policial de Raco, y de funcionarios del área de Seguridad del Gobierno de José Alperovich. No se sabe quién asesinó a Lebbos, pero dos procesos ya constataron irregularidades abundantes en el tratamiento de ese acto ilícito. La causa del ex fiscal es la que permitirá revisar el desempeño de la pata judicial. Se trata de una situación excepcional puesto que requirió una operación tan delicada como que la Justicia se investigara a sí misma. Mantener en pie el proceso no fue sencillo: en 2017, la Sala I debió ratificar que la acción penal seguía viva y no había prescripto, como esgrimían Albaca y su defensor Manuel Pedernera.

Asperezas a la vista

El ex fiscal de Instrucción en lo Penal N°2 llegó temprano a los Tribunales. A las 8.30 ya caminaba por Barrio Norte con destino al inmueble donde trabajó hasta que las denuncias y críticas asociadas a su actuación en el caso “Lebbos” lo obligaron a renunciar para jubilarse con el beneficio del 82% móvil. Una hora más tarde, la Sala I reanudó la audiencia de orden que había iniciado el viernes pasado con una novedad que preanunció el cambio de vocales: la presencia de Arce, quien tomó asiento en el estrado junto a Roldán Vázquez y al camarista Diego Lammoglia.

Tal y como había ocurrido en el jornada inaugural de la audiencia, los cuestionamientos que Emilio Mrad, abogado del querellante Alberto Lebbos, planteó acerca de Freidenberg insumieron casi todo el tiempo, y la energía de las partes y de los magistrados. Tras resolver ese conflicto, Roldán Vázquez cortó por lo sano y anunció la decisión de que el debate de las supuestas responsabilidades penales comience el 25 de marzo próximo. Además, el presidente de la Sala I delegó en la secretaria Guadalupe Dato la tarea de acordar el reenvío de pedidos de información que no habían sido contestados.

“Entiendo que no hubo desistimientos de testigos”, observó Roldán Vázquez, quien hace una semana había solicitado a las partes que, en aras de la economía procesal, reconsideraran los testimonios ofrecidos. Entre ellos hay una decena de funcionarios públicos con fueros que podrían acogerse al beneficio de declarar por escrito, como seis fiscales, el senador Alperovich y el ministro de Seguridad, Claudio Maley.

Lejos de ceder pruebas, Pedernera tomó la palabra para decir que él había corroborado su listado con 61 testigos: sólo quitó al ex ministro público fiscal, Luis de Mitri, porque había fallecido. El comentario generó malestar en el fiscal Carlos Sale, quien consideró que eran nuevos testimonios y, que, por ende, debían ser rechazados. El defensor afirmó que la prueba había sido aceptada en tiempo y forma, y que advertía que Sale “estaba disgustado”. Mientras Arce decía que tenía que irse y ponía su cartera sobre la mesa, Roldán Vázquez invitó al fiscal y a la defensa a plantear estas diferencias en el juicio. “El conflicto sigue allí”, añadió.

Una acotación espontánea de Pedernera llevó al fiscal a exigir al presidente que recordara a la defensa que no podía hablar si no tenía la palabra, cosa que Roldán Vázquez hizo antes de levantar el acto. Los jueces abandonaron el recinto, pero la discusión no terminó. Mientras Dato intentaba organizar el trámite de los oficios, Sale espetó a Pedernera: “usted haga su trabajo y déjeme a mí hacer el mío”. El defensor respondió: “cuide su trabajo que yo cuido el mío”. Los rifirrafes anticipan que no será fácil la convivencia en un juicio que promete ser largo, además de áspero para el sistema judicial. De hecho con la rendición de cuentas de Albaca podría terminar el ciclo procesal penal que empezó en 1991 y que, por los niveles altísimos de impunidad que produjo, dejará de funcionar en mayo de 2020, si no hay cambio de planes.


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