Parque Nacional Aconquija, el camino al cielo

1028

Hay tanto verde que atropella a los ojos. Las montañas presumen de sus diferentes tonalidades y sus formas puntiagudas. Algunas cumbres están cubiertas de nieve como glaciares suspendidos a más de 4.000 metros de altitud. En los días de sol, el cielo es diáfano y tan azul como el mar. Hay que recorrer la ruta nacional 65 desde Concepción hasta La Banderita, en Potrero del Clavillo. Tras una hora de viaje en vehículo por un camino de tierra, puede verse una construcción circular que funciona como mirador. Está enclavada en una posición de privilegio que permite observar todo el paisaje. Es el límite exacto entre Tucumán y Catamarca, en el punto cardinal suroeste. Hasta ahí llega la jurisdicción territorial del futuro Parque Nacional Aconquija.

Se trata de 77.000 hectáreas que serán preservadas por la Administración de Parques Nacionales, desde La Ciudacita, pasando por La Laguna del Tesoro hasta La Quebrada del Portugués.

El proyecto tiene estado parlamentario en la Cámara de Diputados. Se firmó el 23 de junio en la Fundación Miguel Lillo y fue girado a tres comisiones para su tratamiento. “El Aconquija se destaca porque es un generador de recursos naturales y el visitante tiene infinitas posibilidades como estar en altura, en selva, en un pastizal -detalló Gerardo Carreras, jefe de guardaparques de Campo de Los Alisos-; es naturaleza en los distintos estratos, desde su selva con toda la riqueza de flora y fauna y, en altura, con sus glaciares subterráneos, y la presencia de la taruca (venado andino), que es monumento natural, el cóndor, el guanaco, y con sus sendas ideales para poder disfrutarla y vivirla a flor de piel”, remarcó.

El parque Aconquija será la primera área natural protegida con selva y nieve en la misma unidad de conservación. Las reservas provinciales como Santa Ana y La Florida seguirán en manos de la Provincia, pero bajo una protección en conjunto

Daniel Vega, intendente de Parque Los Alisos, resaltó que el Aconquija tiene la parte más austral de las yungas, que es un gran reservorio genético. “Hay un largo camino por recorrer, y debe servir para mejorar la calidad de vida de las comunidades locales; lo haremos paulatinamente -resaltó-; más allá del desarrollo turístico, pero necesita infraestructura para que la gente pueda acceder a ese territorio”, agregó.

La naturaleza está disponible, mientras los tucumanos esperan que se cumpla el sueño de Miguel Lillo, que atesoraba la idea de la creación del parque Aconquija.

Cumbres nevadas, pisar el límite con Catamarca

Gerardo Carreras, jefe de Guardaparques de Los Alisos, supervisa el relevamiento en La Banderita, a 48 kilómetros de Concepción. El mirador de forma circular (ruta nacional 65) está a 1.846 metros de altitud, frente a las cumbres del Clavillo.

El aroma de la montaña, preservación de los recursos naturales

Los helechos y los musgos rodean los árboles en la zona de Alpachiri. Este territorio queda dentro de la jurisdicción del futuro parque nacional Aconquija. La atractiva selva de yungas es una de las selvas subtropicales más amenazadas de América del Sur.

Bóveda majestuosa, una fiesta con estrellas fugaces

Una majestuosa vista regala el atardecer. Se apaga el sol y se abre paso una infinita fiesta de estrellas fugaces. Los sonidos de la naturaleza toman mayor fuerza de noche, baja la temperatura, pero el cielo muestra todo su esplendor nocturno.

En las mesadas, el silencio y los sonidos del río

Rodeado de bosques, helechos y azucenas, en el refugio de Las Mesadas el silencio domina el territorio. Apenas se interrumpe con el sonido del río. Los amantes de las montañas suelen visitarlo todo el año, a 25 kilómetros de Alpachiri.

Fuente : http://www.lagaceta.com.ar/nota/737489/actualidad/parque-nacional-aconquija-camino-al-cielo.html