Según un obispo, el coronavirus es un castigo de Dios por la homosexualidad, la eutanasia y el aborto

188

La Iglesia católica realizó en México la Jornada Nacional de Sana Distancia, en forma preventiva por la propagación del covid-19. Ramón Castro Castro, obispo de la Diócesis de Cuernavaca, ofició la misa y dio una polémica homilía.

El sacerdote aprovechó la ocasión para dar su opinión acerca de la pandemia y aseguró que el coronavirus es un castigo de Dios por la eutanasia, los abortos, la homosexualidad y la identidad de género.

Según publicó Clarín a partir de lo que reflejaron los medios locales, el obispo invitó a los feligreses a reflexionar sobre las razones posibles por las que el coronavirus está haciendo estragos en el mundo. Y dijo que Dios está golpeando a la humanidad para que reaccione.

«La corrupción, la violencia, los robos y nos vamos acostumbrado a esto. La eutanasia: ya me cansé de sufrir que me mate o los niños que están muy graves los papás en Holanda y Bélgica pueden decidir que los maten», sostuvo en su homilía.

Y siguió: «que se esperen los niños a ver qué género quieren ser, que un niño decida que quiere ser niña y una niña decida que quiere ser niño. ¡Ah, caray! Seguramente Dios dice: ‘¿A ver hijos a dónde van? ¡Momentito, momentito, se están yendo a un abismo’. Nos quiere y nos ama pero nos está diciendo ‘cuidado hijos’.»

De las palabras del obispo también se desprende como conclusión que el coronavirus encuentra como disparador que la humanidad ha querido jugar a ser Dios.

«Es interesante como un microscópico virus viene a decirle a la humanidad: ‘¡Hey! Eres frágil, eres vulnerable, ni tu dinero ni tu poder ni tu éxito te van a ayudar, ¡date cuenta quién eres! No juegues a ser Dios y a determinar quién vive», agregó.

Luego puso un ejemplo: «fíjense en 2019, 50 millones de abortos en el mundo y el ser humano a gusto y proclamando su pseudolibertad, esos son hijos de Dios y los hemos asesinado y el ser humano, como si nada”.

Para finalizar, el obispo Castro Castro exhortó a los creyentes a orar por los enfermos y los pobres, ya que advirtió que se viene una crisis económica letal.